Temas de reflexión: La Glándula Pineal
Leyendo por ahí un artículo acerca de símbolos sagrados de diferentes culturas, me encontré con un símbolo especialmente interesante y que aún aparece en lugares en que no nos imaginaríamos. Y este es, el símbolo que hace referencia a la glándula pineal.

La glándula pineal, también conocida como epífisis, hoy sabemos que tiene que ver, entre otras cosas, con la regulación del sueño. Y si somos más audaces también se le relaciona con los estados alterados de consciencia y con el así llamado "tercer ojo" en misticismo, el despertar o el conocimiento. Está situada en el centro geométrico del cerebro o encéfalo y su nombre deriva de que tiene forma del fruto del pino, la llamada piña.

El lugar donde me llamó especialmente la atención encontrar este símbolo, es en el
vaticano, la fuente de la piña. Quizá porque, aunque es un símbolo sagrado y con mucha
relevancia en las culturas antiguas más importantes, no es muy frecuente ver
simbología así en el atrio de una iglesia. Y la verdad, resulta agradable pensar que todo lo sagrado está de alguna forma conectado, no importa de donde provenga o a quien refiera.

¿Dónde más aparece?
La cultura sumeria, la más antigua civilización datada, nos refiere a seres elevados ofreciendo la piña, o sea, el conocimiento, a la humanidad. Nos asombramos por ejemplo, ver la similitud en un corte del cerebro referente a esta sección central y el ojo de Horus de los egipcios. O al descubrir esos fósiles de cráneos alargados encontrados en sumeria. Y al apreciarlos también en la desaparecida civilización Maya. O la referencia de la piña en el báculo de Osiris, en la cabeza del buda, o en el león símbolo del guardián del conocimiento en los egipcios, o en el báculo del papa, o en el caduceo de mercurio asociado con la magia o la medicina.

A reflexionar...
Dato científico.-
Según el investigador Jorge Benito autor de "Neurociencia de la glándula pineal: los misterios del "tercer ojo"" [Jorge Benito' Abr 20, 2016 ' Cerebro humano, Neurociencia] dice que:
La capacidad de transducción de señales luminosas de la glándula pineal ha llevado a muchos investigadores a denominarla el "tercer ojo". Curiosamente, la glándula pineal contiene conos y bastones (al igual que nuestro ojos para procesar la luz), a pesar de que se trata de una pequeña masa en el centro de nuestros "oscuros" cerebros.
Es interesante saber que en realidad llevamos por dentro un "tercer ojo" y buscar activarlo resulta más que honorable.